Procedimiento de la cirugía plástica es utilizado para hacer el abdomen más firme. La cirugía implica el removimiento del exceso de piel y grasa de la parte media y baja del abdomen para poder ajustar el músculo y la envoltura del tejido de la pared abdominal.

Abdonimoplastia

La abdominoplastia, también conocida como “tummytuck” es un procedimiento muy común en la cirugía plástica, indicada en aquellos casos donde la flaccidez de la región abdominal es el principal problema. El típico escenario es aquél donde la mujer, que ya ha terminado de tener a sus hijos, se encuentra con exceso de piel en el abdomen, estrías con una “panzita” y unas “lonjitas” que no tenía antes del embarazarse, y que se resisten a desaparecer a pesar de meterle duro al gym. Si a esto le agregamos estrías, la mujer descubre que los embarazos ha devastado estéticamente el abdomen.

Los embarazos producen cambios muy específicos en la región abdominal: distensión de la piel y tejidos blandos; separación de los músculos rectos del abdomen (diastasis), llegando incluso a hernias; depósitos de grasa; y si el embarazo culminó con una cesárea, una cicatriz que puede ser horizontal o vertical. El número de embarazos, la cantidad de kilos aumentados en cada uno, y la edad de la mujer son factores que determinan que tan severos serán estos cambios.

La abdominoplastia, lipectomía abdominal, dermolipectomía y tummytuck son sinónimos. Consiste en quitar el exceso de piel y grasa mediante una incisión horizontal baja, reposicionando los músculos hacia la línea media formando una “faja interna”. Frecuentemente se asocia a liposucción para atacar el “callo de la andadera” y otros depósitos indeseables de grasa. El resultado final es muy bueno, ya que el cambio de antes y después es muy importante. La única desventaja de esta cirugía es la cicatriz que produce, horizontal de lado a lado, pero que se oculta completamente con la ropa interior o traje de baño.

El procedimiento se realiza en el quirófano, mediante anestesia regional (epidural o “raquia”) y dura aprox. 4-5 hrs. Después de la cirugía por lo general el paciente permanece una noche en el hospital, aunque en casos selectos puede ser ambulatoria. La recuperación toma de 1-2 semanas, muy parecido al tiempo de recuperación de una cesárea.

Es muy frecuente combinar procedimientos, como cirugía de busto o de glúteos, al mismo tiempo de la abdominoplastia, sin aumentar mucho el tiempo de recuperación, aprovechando el mismo evento anestésico. Evitamos, sin embargo, combinar demasiados procedimientos pues esto puede aumentar mucho el riesgo durante la cirugía y de complicaciones posteriores.

Hay variaciones a la abdominoplastia clásica:

  1. Miniabdominoplastia: En los casos donde la flaccidez está limitada sólo a la parte más inferior del abdomen.
  2. Abdominoplastía Extendida: Donde la cicatriz va más atrás, debido al gran exceso de piel y grasa, puediendo llegar a ser completa o circumferencial, en los casos donde el paciente ha presentado pérdidas masivas de peso. En estos casos es necesario atender el exceso de piel y flaccidez de la parte trasera y espalda baja.